«Porque el Señor es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones»
Salmos 100:5
Reflexión
La bondad de Dios no se agota ni queda limitada a una sola generación. Podemos descansar en su misericordia y transmitirla con nuestras palabras y acciones, para que otros también conozcan su fidelidad.
Feliz día.
