La gloria al Dios que creó todas las cosas

«Señor y Dios nuestro, nadie como tu merece recibir la gloria, el honor y el poder. Porque tu has creado todas las cosas, en tu designio existían y conforme a él fueron creadas.»

Apocalipsis 4:11

Reflexión

«El versículo invita a una reflexión muy actual. La paz interior nace cuando dejamos de vivir como si todo dependiera de nuestro ego y asumimos con humildad la responsabilidad de administrar la vida, los talentos y las personas que Dios ha puesto en nuestras manos.

No somos el centro de la creación, somos colaboradores del Creador. Santo Tomás de Aquino afirmaba que toda la creación participa del bien de Dios y que el ser humano, dotado de inteligencia y libertad, está llamado a administrar ese don con responsabilidad. La creación no es una propiedad absoluta del hombre, sino una realidad confiada a su cuidado.

Feliz día.»

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