«Por lo tanto os digo: No andéis preocupados pensando qué vais a comer o qué vais a beber para poder vivir, o con qué ropa vais a cubrir vuestro cuerpo. ¿Es que no vale la vida más que la comida, y el cuerpo más que la ropa?»
Mateo 6:25
Reflexión
«Es el comienzo de una de las enseñanzas más profundas de Jesús dentro del Sermón de la Montaña.
Yo diría que este versículo, es de una gran actualidad en este siglo XXI. La primera vez que lo escuché creí entender que Jesús, invitaba a despreocuparse de las obligaciones. No es así, comprendí con posterioridad que, Jesús lo que condena es la preocupación que esclaviza, la ansiedad que ocupa la mente antes de que los problemas existan.
Hoy, algunos psiquiatras afirman que hay Investigaciones que respaldan, que un porcentaje superior al 91% de nuestras preocupaciones son infundadas, lo que significa que el problema real no es lo que ocurre, sino el estado de alerta y estrés que genera en el cuerpo al vivirlo como si fuera real.
En cierto modo creo que, Jesús está proponiendo un cambio de estado mental. Pasar de una mente dominada por el miedo a una mente centrada en el ahora y sostenida por la confianza en Dios.
Para concluir, Entiendo estas palabras de Jesús como una invitación a sustituir la preocupación por la ocupación. Hacer cuanto está en mi mano con responsabilidad y dejar en manos de Dios aquello que ya no depende de mí. Quizá ahí comienza esa paz que Jesús promete.
No se me ocurre nada mejor que acabar con una de las enseñanzas de Jesús, que hoy, podría suscribir cualquier terapeuta «No os inquietéis por el mañana, el mañana traerá su propia inquietud. A cada día le basta su propio afán.» (Mateo 6:34).
Feliz día.»