«Muchos son los males del justo, pero de todos lo libra el Señor.»
Isaías 40:31
Reflexión
«Esta enseñanza parece escrita para una sociedad de redes sociales, prisas y reacción inmediata.
Podríamos expresarlo así:
La madurez no consiste en tener siempre algo que decir, sino en saber cuándo escuchar, cuándo hablar y cuándo callar. La paz interior comienza cuando dejamos de reaccionar impulsivamente y aprendemos a responder con conciencia.Santiago anticipa una idea muy cercana a la psicología moderna. Entre el estímulo y la respuesta existe un espacio de libertad, y es en ese espacio donde se construye el carácter
Los benedictinos, por ejemplo, no entienden el silencio como una ausencia de palabras, sino como una presencia interior. En la tradición de la Orden de San Benito, el silencio es una disciplina para aprender a escuchar a Dios, a los demás y a uno mismo.
Feliz día.»